Reportaje Primer Lugar CLEIN 2012


 


La experiencia del Congreso Latinoamericano de Estudiantes de Ingeniería Industrial y Carreras Afines (CLEIN), sin duda fue una confirmación de que, en la vida, las casualidades con el tiempo dejan de serlo, e inician a ser causa de cosas positivas.
Así, un año antes de vivir una experiencia única como ponente estudiantil en Costa Rica, me fue asignado en un curso de producción el realizar una investigación sobre “poka-yoke”.

Mi interés por las ciencias sociales, surgido hacía tres años, así como la preocupación por la incorporación del ser humano en la ingeniería industrial (desde una perspectiva distinta a la que, hasta el momento, conocía), fueron las razones que me llevaron a pensar en una cuestión que luego me apasionó, y lo sigue haciendo. Consiste en la aplicación de las técnicas de control de calidad propuestas por Shigeo Shingo para la prevención de errores, llamada “poka-yoke”. La noción que respalda el uso de estas técnicas es un reconocimiento del error humano como elemento inevitable, que incide negativamente en los procesos productivos en la medida que origina defectos, al llegar al producto final y al cliente. Por tanto, el uso de aparatos que alerten sobre la presencia de un error en tareas de naturaleza manual, es ideado como un mecanismo de prevención de defectos.

Entonces, ¿qué sucede cuando personas con capacidades que no han sido totalmente desarrolladas usan “poka-yokes”? ¿Sigue siendo útil la propuesta de Shingo? Porque, de ser afirmativa la respuesta, es posible que las herramientas de la ingeniería industrial, llevadas a entornos distintos a aquellos en las fueron concebidas, representen medios de inclusión en el mundo empresarial a grupos que históricamente han tenido dificultades para incorporarse en el mercado laboral.

A partir de lo anterior, desarrollé un dispositivo para una línea de producción propia de una fábrica nacional dedicada a la elaboración de productos plásticos y de limpieza. El objetivo era facilitar la prevención de defectos en la colocación de etiquetas en envases, realizada por operarios con discapacidad visual.

Los resultados obtenidos, pese a que no generalizan con respecto a la aplicación de las herramientas, comprueban la validez y la funcionalidad del “poka-yoke” en contextos distintos a los de la propuesta de Shingo: operarios con discapacidad. Asimismo, muestran la capacidad del “poka-yoke” para incorporar en su diseño elementos que alerten y permitan distinguir un error y/o causa de éste, aun cuando alguno de los sentidos no haya sido desarrollado por completo, siendo las restantes capacidades medios de transmisión de señales de alerta.

La importancia del asunto reside en que las características de simplicidad y bajo costo de la herramienta en cuestión, lo hacen un modelo de inspección con un amplio alcance de implementación, el cual puede extenderse a situaciones donde intervienen actores con capacidades diferentes, sirviendo como medio de inclusión en entornos de manufactura.
La participación en el CLEIN como expositora me permitió relatar esta historia a jóvenes de América Latina, con la intención de que incorporen ideas de cambio en su visión como futuros profesionales. Es una oportunidad de crear conciencia sobre el extenso camino que queda por recorrer en la profesión que elegimos, para lograr mejoras de productividad, calidad y costos, pero también en la calidad de vida de todos los que participan en los sistemas productivos en los que nos desenvolvemos.

 

Autor Ponencia

Darinka Hilje
Universidad de Costa Rica
Costa Rica